Ushuaia 29 de julio 2026.- El secretario general de la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET), Juan Carrizo, cuestionó la decisión del Ministerio de Educación de extender el ciclo lectivo hasta el 23 de diciembre y aseguró que la medida busca trasladar a docentes y alumnos las consecuencias de una deficiente gestión en materia de infraestructura escolar.
En diálogo con El Cronista Urbano, Carrizo confirmó que el gremio presentó una nota formal solicitando que se deje sin efecto la modificación del calendario escolar, al considerar que fue una decisión “unilateral”, sin consulta a las organizaciones sindicales y sin fundamentos pedagógicos.
“Lo que hizo el Ministerio no fue una extensión del receso invernal, sino una suspensión de clases de cinco días. Se la presentó de otra manera, pero en realidad las clases se suspendieron porque no se terminaron las obras que debían realizarse en los edificios escolares”, afirmó.
El dirigente explicó que durante la semana previa al receso ya habían advertido que los trabajos de mantenimiento no avanzarían al ritmo esperado debido a la falta de insumos y recursos.
“Hablamos con personal de Infraestructura y veíamos que la situación no iba a cambiar. No estaban los fondos ni se habían realizado las compras necesarias para concretar las reparaciones. Todo quedó para último momento”, sostuvo.
“No se puede reorganizar la vida de los docentes por una mala decisión”
Carrizo remarcó que el calendario escolar fue aprobado en enero y que sobre esas fechas docentes y familias organizan sus actividades personales, laborales y académicas.
“No se puede modificar el calendario porque el Gobierno tomó una mala decisión. Hay docentes que ya tienen turnos médicos, viajes o actividades programadas. Toda nuestra organización se basa en ese calendario”, señaló.
Además, cuestionó que la recuperación de los días perdidos sea trasladada al final del ciclo lectivo.
“Quieren recuperar cinco días agregándolos al final del año, pero dos de esos días son sábado y domingo, cuando no hay clases. Es una decisión que ni siquiera fue pensada correctamente”, expresó.
Para AMET, una alternativa razonable hubiera sido reconocer la suspensión de actividades y planificar la recuperación de contenidos durante el segundo semestre, en conjunto con supervisores, directivos y equipos docentes.
Críticas a la gestión educativa
Carrizo sostuvo que los problemas edilicios no comenzaron con el actual receso y recordó que numerosas escuelas ya habían perdido días de clases antes de las vacaciones por fallas en los sistemas de calefacción y otros inconvenientes de infraestructura.
En ese sentido, consideró que la situación confirma el deterioro del sistema educativo provincial.
“Las escuelas ya no pueden seguir funcionando normalmente. Hay establecimientos que suspendieron más de una semana de clases antes del receso por problemas de calefacción. Esto demuestra una falta de planificación muy grande”, afirmó.
También vinculó la decisión del Ministerio con el reciente informe de la Fiscalía de Estado sobre el estado de los edificios escolares.
“Lo que reclamamos es por qué esa mala gestión la tienen que pagar los docentes y los alumnos. Las decisiones del Ministerio no pueden trasladar sus consecuencias a quienes no son responsables”, indicó.
Reclamo salarial y falta de diálogo
El titular de AMET también criticó la ausencia de convocatorias a paritarias y advirtió que el conflicto salarial continúa abierto.
“Pasaron más de dos semanas y media y el Gobierno ni siquiera convocó a discutir salarios. Sabiendo que existe un conflicto, no hubo ningún llamado para intentar acercar posiciones”, cuestionó.
En ese marco, confirmó que AMET adherirá al paro nacional docente convocado para el próximo 3 de agosto, en el marco de una jornada de protesta impulsada por las centrales sindicales nacionales.
Finalmente, Carrizo pidió una mayor intervención del gobernador Gustavo Melella en la resolución del conflicto educativo.
“El gobernador ha delegado demasiado en algunos ministros que no han estado a la altura de resolver los problemas. Hoy la educación atraviesa una situación muy grave y hace falta diálogo, planificación y decisiones que no perjudiquen a los estudiantes ni a los docentes”, concluyó.

