Ushuaia 09 de abril 2026.- El secretario de Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET), Juan Carrizo, planteó fuertes cuestionamientos sobre el uso de las horas cátedra en el sistema educativo y, en segundo término, alertó por problemas de seguridad y falta de prevención en establecimientos escolares, a partir de recientes episodios ocurridos en instituciones técnicas.

En declaraciones al programa El Cronista Urbano, Carrizo sostuvo que existe un “uso indebido” de las horas cátedra, que deberían estar destinadas exclusivamente a la tarea docente frente al aula. “La hora cátedra es el tiempo de clase, unos 40 minutos, y está pensada para quienes enseñan o cumplen funciones pedagógicas en instituciones educativas. Sin embargo, se termina utilizando para pagar funciones que no corresponden al sistema educativo”, explicó.

En ese sentido, advirtió que esta práctica no es nueva y que se ha repetido en distintas gestiones. “Hemos detectado casos donde se pagaban alquileres o salarios de choferes con horas cátedra. Es decir, recursos que deberían ir al salario docente se desvían a otros fines”, señaló.Carrizo también vinculó esta situación con el crecimiento de la estructura política dentro del Ministerio de Educación. Según indicó, hubo un incremento “desproporcionado” de cargos jerárquicos sin que ello se traduzca en mejoras en el funcionamiento del sistema. “Se amplió la planta política, pero los problemas siguen siendo los mismos: demoras en designaciones, en actos públicos y en la cobertura de cargos”, afirmó.

Además, remarcó la falta de transparencia en la estructura del organismo. “Hoy es muy difícil acceder a un organigrama claro del ministerio. Se han creado tantas direcciones y subdirecciones que no se sabe bien cómo funciona ni quién ocupa cada cargo”, cuestionó.

El dirigente gremial valoró la intervención de la Fiscalía de Estado en torno a estas denuncias, aunque reclamó que las investigaciones avancen y tengan consecuencias concretas. “Esperamos que se pueda determinar el mal uso de las horas cátedra y recuperar esos recursos para que impacten en el salario docente”, expresó.

 

Problemas de seguridad y falta de prevención

En otro tramo de la entrevista, Carrizo se refirió a los recientes hechos registrados en un colegio técnico, donde aparecieron pintadas y mensajes que generaron preocupación en la comunidad educativa.

El dirigente explicó que el lunes se hicieron presentes en la institución desde temprano y reclamaron la suspensión preventiva de las clases para garantizar condiciones de seguridad. “En un primer momento se minimizó la situación. No se la tomó con la seriedad que corresponde”, cuestionó.

Con el correr de las horas, finalmente se suspendieron las actividades y se organizaron jornadas de trabajo con docentes, alumnos y equipos de orientación. “Se empezó a actuar, pero tarde. Los estudiantes ya habían sido convocados y tuvieron que trasladarse innecesariamente”, señaló.

Carrizo advirtió que este tipo de situaciones debe abordarse desde la prevención y no únicamente desde la reacción. “El problema es que el Estado actúa después de los hechos. Los protocolos están pensados para intervenir cuando ya pasó algo, pero no para evitar que suceda”, explicó.

En esa línea, indicó que muchos docentes desconocen los protocolos vigentes, lo que evidencia falencias en su implementación. “No hubo un trabajo serio de socialización ni capacitación. Eso deja a los docentes en una situación de incertidumbre”, sostuvo.

También alertó sobre deficiencias estructurales en los edificios escolares, como la falta de cámaras, alarmas y personal de vigilancia. “Hay escuelas sin controles de ingreso adecuados. A veces una sola persona cumple esa función y no alcanza”, describió.

Finalmente, Carrizo remarcó la necesidad de una política educativa que priorice la inversión en infraestructura y seguridad. “Las escuelas deben ser espacios seguros. No podemos naturalizar situaciones que ponen en riesgo a estudiantes y docentes”, concluyó.