Ushuaia 12 de diciembre 2025.- La tensión política y social en torno a las posibles modificaciones de la Ley 1355 —que prohíbe la salmonicultura en Tierra del Fuego— volvió a escalar luego de que la integrante de la Asociación Manekenk, Nora Loekemeyer, se sumara al llamado de alerta del ambientalista Julio Lovece, instando a la comunidad a “tomar nota” de los legisladores que acompañen un cambio en la normativa aprobada en 2021.
Loekemeyer calificó como una “traición a los intereses del pueblo” cualquier intento de habilitar salmoneras en la provincia. Sostuvo que los legisladores que hoy impulsan la modificación “no tienen argumentos sólidos” y recordó que muchos de ellos “votaron y defendieron los fundamentos que prohibieron la actividad en mares, ríos y lagos fueguinos”, pero ahora “no pueden explicar por qué quieren revertirla”.
La referente ambiental consideró “vergonzosa” la falta de transparencia del debate legislativo y pidió que la ciudadanía tome nota de quienes avalen el proyecto: “Somos muchos, estamos organizados y con mucha energía puesta en esto. Espero que realmente lo piensen, porque quienes voten a favor no deberían ser reelegidos. Ya no son creíbles”, afirmó.
En su análisis, Loekemeyer apuntó directamente a la influencia de grandes empresas sobre la discusión pública, pese a que —según remarcó— todos los informes técnicos del propio Gobierno provincial desaconsejan avanzar con la salmonicultura. “Hablan de ampliar la matriz productiva, pero si se instalan salmoneras los pocos empleos que generen no se comparan con los que se perderán en la pesca artesanal y en el turismo”, señaló.
Finalmente, advirtió que cualquier flexibilización de la Ley 1355 “colisiona con normativas internacionales, nacionales y provinciales”, y acusó a sectores del Estado de insistir en un camino que “va en contra del desarrollo responsable y del interés de la comunidad fueguina”.