Ushuaia 08 de julio 2025.- La ministra de Producción y Ambiente de Tierra del Fuego, Karina Fernández, defendió ante las comisiones legislativas de Ambiente y Legislación General el proyecto del Ejecutivo para reformar la Ley 1355, con el objetivo de habilitar el desarrollo de proyectos de acuicultura sustentable en la provincia, actualmente prohibidos por esa normativa.
“La propuesta apunta a adecuar el desarrollo sostenible de la acuicultura al contexto de Tierra del Fuego. Es una normativa moderna, pensada para generar oportunidades de empleo genuino y crecimiento en un momento económico difícil para el país”, sostuvo la funcionaria durante su exposición. Asimismo, remarcó que la actividad “preservará el ecosistema de las aguas” y se perfila como una alternativa productiva con alto potencial.
La reunión, que se realizó en el ámbito de las comisiones Nº1 y Nº3, reunió a funcionarios del Gobierno, especialistas, representantes de pueblos originarios, organizaciones ambientalistas y académicos. Tras un amplio intercambio de opiniones, las y los legisladores resolvieron pasar a un cuarto intermedio para continuar el análisis del asunto N.º 143/25, a la espera de mayores precisiones del Ejecutivo sobre la “consulta previa, libre e informada a los pueblos originarios”, uno de los puntos más sensibles del debate.
Durante el encuentro, se visibilizaron posturas críticas hacia la iniciativa. Los referentes de pueblos originarios manifestaron su rechazo a cualquier modificación que debilite la actual prohibición de la salmonicultura en aguas fueguinas. También se incorporaron documentos de la Asociación Manekenk y se escuchó la intervención del antropólogo Ernesto Piana, quien recordó el consenso unánime que dio origen a la Ley 1355 y su reconocimiento a nivel internacional.
¿Una oportunidad para competir con Chile?
Entre los fundamentos del proyecto, el Ejecutivo provincial subrayó la posibilidad de que Tierra del Fuego desarrolle una acuicultura sustentable de escala, similar a la experiencia de Chile, hoy segundo exportador mundial de salmón detrás de Noruega.
Un informe técnico incorporado al expediente destaca que Argentina —y en particular Tierra del Fuego— cuenta con condiciones ambientales propicias para implementar esta actividad de manera regulada y con valor agregado. En 2024, las exportaciones de salmón de Chile superaron los 6.300 millones de dólares, siendo su segundo producto más exportado después del cobre. La cadena de valor involucra a unas 1.200 empresas, muchas de ellas pymes locales, lo que demuestra el impacto económico del sector.
Sin embargo, el mismo documento advierte que Chile ha comenzado a enfrentar restricciones por saturación de zonas aptas, lo que abriría una ventana de oportunidad para nuevos actores regionales, como Tierra del Fuego.
Pese a estos argumentos, el proyecto oficial enfrenta una fuerte resistencia por parte de sectores sociales y científicos que alertan sobre el impacto ambiental de esta industria. Por ahora, el debate sigue abierto y la Legislatura fueguina deberá decidir si mantiene la prohibición vigente o avanza hacia una nueva etapa en la regulación de la acuicultura.
