Ushuaia 12 de mayo 2025.- En declaraciones al Cronista Urbano, la concejal de La Libertad Avanza, Belén Monte de Oca, arremetió contra la Sindicatura Municipal, a la que acusó de “no ejercer ningún tipo de control real sobre el manejo de los recursos públicos”. En particular, puso el foco en la falta de auditoría sobre el funcionamiento de la empresa estatal UISE (Ushuaia Integral Sociedad del Estado), que sigue recibiendo millonarias transferencias “sin ninguna rendición clara y con un servicio que empeora día a día”.

“La Sindicatura tiene la responsabilidad de garantizar transparencia en la gestión pública, pero en Ushuaia actúa como un sello decorativo. No controla nada, y eso facilita los desmanejos y el uso discrecional de los fondos”, denunció la edil.

Además cuestionó el nuevo pedido de ampliación presupuestaria impulsado por el Ejecutivo, y aseguró que “no se trata de un hecho aislado, sino de una práctica sistemática donde se gasta sin planificación ni control, y sin que los organismos de contralor cumplan su función”.

“UISE es un ejemplo claro: presta un servicio deficiente, con colectivos rotos, sucios y sin mantenimiento, pero sigue recibiendo fondos sin justificar cómo los usa. ¿Dónde está la Sindicatura? ¿Quién pide explicaciones? Nadie”, advirtió.

Monte de Oca también señaló que UISE se ha convertido en una herramienta para evitar controles administrativos. “El municipio le delega compras, contrataciones, provisión de insumos, y todo eso se realiza bajo un régimen más laxo, sin licitaciones, sin transparencia. Es una forma de evadir los procedimientos legales del Estado. Y la Sindicatura lo permite”, enfatizó.

Además, criticó la forma en que se asignan los recursos en el presupuesto municipal. “Estamos hablando de una ciudad con una presión fiscal altísima, con tasas que aumentaron y un presupuesto enorme, pero el dinero nunca alcanza. Se destinan millones a UISE mientras se piden fondos provinciales que deberían distribuirse equitativamente entre todas las ciudades de la provincia”, planteó.

Finalmente, Monte de Oca fue categórica: “La Sindicatura debería ser el primer dique de contención frente al descontrol del gasto público. Pero hoy, lejos de cumplir ese rol, es cómplice por omisión. Sin control institucional, el modelo de gestión del oficialismo solo profundiza la opacidad”.