Río Grande 12 de octubre 2026.- El Municipio de Río Grande, a través de la Secretaría de Salud, lleva adelante una nueva edición del Programa Municipal de Abordaje Integral de la Salud del Adulto Mayor, una iniciativa que alcanzará a más de 150 vecinos y vecinas mayores de 60 años.
La propuesta busca fortalecer la prevención, la detección temprana de enfermedades y el acompañamiento de las personas mayores, mediante una atención que contempla no solo su estado físico, sino también sus dimensiones mental, funcional y social.
A través del Servicio de Geriatría, el programa establece un circuito de atención orientado a evaluar las necesidades de cada paciente y definir, cuando corresponda, un seguimiento personalizado.
Controles médicos y atención especializada
Las primeras instancias de atención se desarrollarán en el Centro Municipal de Salud N.º 1, ubicado en Hermana Luisa Rosso 779, y en el Centro Municipal de Salud N.º 3, en El Alambrador 212.
El circuito contempla una evaluación médica a cargo de un especialista en geriatría, controles de enfermería, nutrición y odontología, además de estudios de laboratorio.
De acuerdo con los resultados obtenidos y las necesidades detectadas, se gestionarán interconsultas con distintas especialidades, entre ellas cardiología, oftalmología, ginecología, urología, traumatología y salud mental, en articulación con los servicios disponibles en el sistema municipal de salud.
Como etapa final, cada participante tendrá una segunda consulta geriátrica para evaluar los resultados, establecer las pautas de seguimiento y recibir una libreta de salud personalizada. Esta herramienta permitirá registrar los controles y acompañar el cuidado de cada persona a lo largo del tiempo.
Prevención y calidad de vida
Desde el Municipio destacaron que la iniciativa forma parte de una política pública destinada a garantizar una atención cercana, gratuita y especializada para las personas mayores.
El programa busca promover un envejecimiento saludable, fortalecer la autonomía y generar herramientas para prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida.
La propuesta apunta, además, a reconocer las necesidades particulares de cada adulto mayor, respetar sus decisiones y favorecer su participación activa en la comunidad.
