Ushuaia 06 de octubre 2026.- Federico Villone, de la UEJN, cuestionó al Superior Tribunal por la falta de recomposición salarial y por movimientos internos que, según advirtió, “generan malestar”. También apuntó contra la ley de financiamiento educativo: “Poner trabajadores contra trabajadores es peligroso”.

Los trabajadores judiciales vuelven a las calles esta semana para reclamar una recomposición salarial que permita recuperar parte del poder adquisitivo perdido. Federico Villone, secretario de la UEJN, aseguró en El Cronista Urbano que el sector acumula una pérdida de 23 puntos desde 2023 y que en septiembre quedó entre 5 y 7 puntos por debajo de la inflación del año. “Por cuarto mes consecutivo no tuvimos reposición salarial”, cuestionó.

El gremialista también puso bajo la lupa la denominada política de austeridad del Superior Tribunal de Justicia. Según planteó, mientras a los trabajadores se les pide esperar y aceptar las restricciones presupuestarias, determinadas designaciones y movimientos dentro de la estructura judicial avanzan con mayor rapidez.

“Si estamos todos en un marco de austeridad, algunos movimientos que está haciendo el Superior Tribunal generan claramente un malestar”, sostuvo.

Villone remarcó que el reclamo no apunta contra personas determinadas, sino contra la oportunidad y el criterio de esas decisiones. “Cuando uno plantea concursos y hay trabajadores esperando un ascenso hace un año, pero otros movimientos terminan siendo demasiado rápidos, se genera malestar”, afirmó. Mientras tanto, la UEJN anunció nuevas medidas: cese de actividades, paro de 24 horas y ruidazos en Ushuaia y Río Grande.

“Trabajadores contra trabajadores”

Villone también cuestionó el proyecto de financiamiento educativo que comienza a debatirse en la Legislatura. Reconoció la legitimidad del reclamo docente, pero advirtió que la salida no puede consistir en cargar el costo de un sector sobre el resto. “Poner trabajadores contra trabajadores es algo bastante peligroso”, afirmó.

Para el dirigente, el problema de fondo es político: la falta de una estrategia de desarrollo que permita a Tierra del Fuego ampliar sus ingresos y dejar de depender exclusivamente de la coparticipación y de los adelantos financieros. “A los trabajadores en general no se les puede sacar más”, remarcó.

Y cerró con una definición que atraviesa todo el conflicto: “No tiene que ser el sector docente el apuntado. Lo que se tiene que poner en juego es la falta de creatividad de la política”.