Ushuaia 28 de septiembre 2026.- El escenario económico de Tierra del Fuego continúa marcado por fuertes tensiones fiscales y sociales. Según el Informe de Coyuntura Fueguina (I.CO.FU.), correspondiente al 25 de septiembre, la provincia registra un deterioro de sus principales indicadores, aunque algunos sectores comienzan a mostrar señales de recuperación.
Uno de los datos centrales es el impacto de la pobreza. El informe estima que en Tierra del Fuego existen actualmente unos 13.000 hogares bajo la línea de pobreza, donde viven alrededor de 48.000 personas, mientras que unas 6.000 se encuentran en situación de indigencia. El documento señala que el incremento estuvo asociado principalmente al avance de la inflación sobre los salarios durante el segundo semestre de 2025 y el primero de 2026.
A nivel provincial también aparecen señales de una economía que todavía no logra recuperar plenamente su dinamismo. Las ventas en supermercados registraron en julio el tercer mes consecutivo de crecimiento intermensual, impulsadas en parte por la actividad turística. Sin embargo, el acumulado entre enero y julio permanece 7% por debajo del mismo período de 2025, mientras que el valor promedio de las operaciones se mantuvo prácticamente estancado.
Deterioro fiscal
El informe también pone el foco sobre las cuentas públicas. Moody’s Local Argentina mantuvo en septiembre la calificación crediticia de Tierra del Fuego en BB-.ar, con perspectiva estable, aunque señaló un deterioro fiscal mayor al previsto durante 2025, profundizado durante el primer semestre de 2026.
Entre los factores de presión identificados aparecen el elevado peso del gasto en personal, la caída real de las regalías hidrocarburíferas, el desempeño desfavorable de la industria y el turismo y el agravamiento del déficit previsional.
Como contrapartida, la calificadora destaca el nivel de endeudamiento provincial, inferior al de otras jurisdicciones comparables, y una importante base de ingresos propios.
Ushuaia y Río Grande, con déficit financiero
La situación también alcanza a los municipios. El informe señala que Ushuaia y Río Grande cerraron el ejercicio 2025 con resultados financieros negativos, en un contexto de menores recursos provenientes de la coparticipación nacional y provincial.
Según los datos incluidos en el informe, Ushuaia registró ingresos totales por $122.504 millones frente a gastos por $126.476 millones, con un resultado financiero negativo de $3.972 millones y una deuda flotante de $9.407 millones.
En Río Grande, los ingresos alcanzaron $145.289 millones, mientras que los gastos llegaron a $154.342 millones. El resultado financiero fue negativo en $9.052 millones, con una deuda flotante de $23.814 millones al 31 de diciembre de 2025.
El documento advierte además que el deterioro de los recursos tuvo impacto sobre el sostenimiento de los gastos de capital y las obras públicas, que no contaron con el respaldo de recursos necesario.
Un contexto nacional también complejo
El escenario fueguino se desarrolla dentro de un contexto nacional de mayor presión financiera. El informe señala que la pobreza nacional alcanzó al 32,3% de las personas durante el primer semestre de 2026, mientras que la indigencia llegó al 7,5%.
A esto se suma una caída del nivel de actividad: el EMAE registró en julio una baja mensual desestacionalizada del 2,9%y una caída interanual del 1,4%, con retrocesos en industria y comercio.
En este escenario, Tierra del Fuego enfrenta simultáneamente el desafío de sostener el empleo y la actividad económica, contener el deterioro de las cuentas públicas y atender el aumento de la pobreza.
El I.CO.FU. plantea, de este modo, un panorama donde existen algunas señales positivas —como la recuperación mensual de las ventas— pero persisten problemas estructurales en materia fiscal, previsional, productiva y social.
Fuente: Ecotono

