Ushuaia 14 de septiembre 2026.- El empresario turístico y presidente de FEDECATUR, Ángel Brisighelli, manifestó su preocupación por la situación del Puerto de Ushuaia y advirtió que el conflicto político y gremial puede terminar afectando directamente a la próxima temporada de cruceros. En diálogo con El Cronista Urbano, cuestionó las amenazas de interrupción de las operaciones y sostuvo que los problemas internos del puerto “no pueden llegar a una situación donde se dañe a terceros”, en referencia al sector turístico.

“Si las autoridades no generan un entorno donde se garantice a las empresas de cruceros que sus operaciones no van a ser afectadas por problemas ajenos, vamos a tener un problema”, advirtió.

Brisighelli también cuestionó que Miguel Ramirez, vicepresidente del Puerto participe de la organización de protestas. “Es un funcionario político, un representante del Estado. Si el Estado, en vez de trabajar en la búsqueda de soluciones, está trabajando en la búsqueda de problemas, estamos complicados”, afirmó.

El dirigente señaló que la situación ya generó consultas de empresas de cruceros y agencias marítimas, mientras el sector privado intenta evitar que el conflicto termine perjudicando una actividad que genera empleo en múltiples sectores.

“Las compañías no van a cambiar de puerto de operación este año con la temporada arrancada, pero es un dolor de cabeza para la próxima temporada”, explicó.

Críticas a los nuevos impuestos

Brisighelli también cuestionó la posibilidad de aumentar la presión tributaria sobre el turismo y las agencias de viajes. “En vez de entender que Tierra del Fuego tiene una ventaja tributaria, nos dicen: ‘lo que no tenemos tributariamente, ya lo vamos a solucionar’”, criticó.

Advirtió que un fuerte incremento en Ingresos Brutos no impactaría solamente sobre las agencias, sino sobre toda la cadena turística. “Si a mí me encarecen un 400%, encarezco al otro y el otro al siguiente. Todo eso repercute y va a encarecer absolutamente todos los costos”, sostuvo.

Finalmente, remarcó que las perspectivas para la temporada eran positivas antes de la aparición de estos conflictos y dejó una definición contundente: “El turismo es la única actividad que está más o menos bien. Cuídenla, porque es lo único que nos queda”.