Ushuaia 20 de agosto 2026.- El presidente de la Federación de Cámaras de Turismo de la República Argentina, Ángel Brisighelli, cuestionó que se ponga bajo sospecha a los usuarios del muelle auxiliar y advirtió que los conflictos políticos y gremiales en el puerto pueden afectar la próxima temporada de cruceros y la imagen turística de la ciudad. En declaraciones a El Cronista Urbano, Brisighelli consideró razonable que se investiguen las responsabilidades por el deterioro del muelle auxiliar del puerto de Ushuaia. Sin embargo, remarcó que esa revisión no debe trasladarse a las empresas que utilizan la infraestructura.
“Es razonable determinar por qué un puerto llega al estado de deterioro que tiene ese muelle, qué pasó para que no tuviera mantenimiento durante 20 años. Pero el problema empieza cuando se pretende meter a los usuarios del puerto dentro de esa situación”, señaló. El referente turístico sostuvo que las empresas no tienen convenios ni responsabilidades de mantenimiento sobre el muelle. “El puerto nos cobra por el uso de la infraestructura y nosotros seguimos cumpliendo con esos pagos. El mantenimiento le corresponde al dueño, que es el Puerto de Ushuaia”, afirmó.
También expresó malestar ante la posibilidad de revisar las cifras de pasajeros transportados por las compañías de navegación. Según planteó, esa medida puede instalar dudas sobre la conducta de las empresas y sobre el cumplimiento de las tasas que recaudan para luego abonar al puerto.
“Si se deja entrever que las empresas podrían estar declarando menos pasajeros o quedándose con fondos que corresponden al puerto, eso es ofensivo. Se pone un manto de dudas sobre la honestidad de quienes trabajamos en el sector”, cuestionó.
Brisighelli vinculó esta situación con la disputa política entre Nación y Provincia alrededor de la administración portuaria. A su entender, el riesgo principal es que el puerto, como empresa prestadora de servicios esenciales, pierda eficiencia y perjudique a toda la economía local. “El puerto no solo sirve al turismo. También es clave para la pesca, la logística, la carga y el abastecimiento de la ciudad. Cuando una empresa de servicios queda en medio de un conflicto político, se resienten los servicios, aumentan los costos y se generan demoras en toda la cadena comercial”, explicó.
La mayor preocupación, indicó, está puesta en la próxima temporada de cruceros. Brisighelli advirtió que eventuales medidas de fuerza, restricciones operativas o situaciones de violencia podrían tener consecuencias duraderas para Ushuaia como destino internacional.
“Los turistas pagan para disfrutar. Si una naviera encuentra problemas de operación, demoras o violencia en un puerto, buscará otro lugar. Tal vez el impacto no se vea de inmediato, pero las consecuencias pueden aparecer en la temporada siguiente, con pérdida de recaladas y actividad”, sostuvo.
El dirigente señaló que cámaras empresariales, agencias marítimas y representantes del sector mantuvieron reuniones con autoridades para transmitir su preocupación, aunque dijo que aún no se registraron avances concretos que despejen la incertidumbre.
En cuanto al panorama local, Brisighelli destacó que Ushuaia atravesó una buena temporada invernal, impulsada por una importante llegada de visitantes brasileños y un movimiento sostenido de turismo nacional. No obstante, advirtió que manifestaciones y situaciones de desorden en el centro de la ciudad afectan la imagen del destino.
“Todo lo que sea desorden o situaciones que los visitantes perciban como violencia juega en contra del turismo. No es la postal que queremos que se lleven de Ushuaia”, concluyó.