Ushuaia 20 de agosto 2026.- Juan Carrizo, representante de AMET, aseguró que la obra de gas del establecimiento avanza “lentamente”, que aún no se realizó la prueba de hermeticidad y que también surgieron fallas en equipos de calefacción. Cuestionó la falta de prioridad presupuestaria para la educación y alertó que, aun si se resuelve el conflicto salarial, no todos los estudiantes podrán retomar las clases con normalidad.
En diálogo con «El Cronista Urbano», Carrizo describió un escenario complejo en el Colegio Técnico Olga B. de Arko, donde las clases continúan afectadas por problemas de infraestructura y calefacción.
Según explicó, todavía no se concretó oficialmente la prueba de hermeticidad de la instalación de gas, ya que continúan los trabajos para sellar fugas. A esa situación se sumó la detección de inconvenientes en componentes electrónicos de las calderas, que deberán ser reemplazados antes de que el sistema pueda funcionar normalmente.
“La obra viene lenta y no tenemos una fecha cierta de solución. Primero deben terminar con las pérdidas de gas y luego resolver los problemas que aparecieron en las calderas”, señaló.
Actualmente, parte de la actividad escolar se concentra en el sector de talleres y en cuatro aulas habilitadas de manera provisoria. Sin embargo, Carrizo remarcó que la capacidad resulta insuficiente para una institución que reúne más de 20 divisiones por turno.
“El establecimiento está tratando de priorizar algunas trayectorias, como los séptimos años. Hay docentes que, aunque no adhieren al paro, intentan sostener clases porque entienden que los estudiantes están perdiendo muchos días”, afirmó.
El dirigente gremial indicó que la situación no se limita al Olga B. de Arko. También mencionó dificultades en el Colegio Sobral, vinculadas a sanitarios, instalaciones eléctricas, falta de personal de portería y seguridad. Además, advirtió que los matafuegos de los talleres y del edificio se encuentran vencidos y todavía no fueron reemplazados.
“Se trabaja con parches y sobre la emergencia. Recién ahora se están proyectando obras para el verano, pero no conocemos los detalles. Si mañana se solucionara la cuestión salarial, tampoco está garantizado que el cien por ciento de los estudiantes pueda tener clases”, sostuvo. Carrizo cuestionó la política educativa del Gobierno provincial y consideró que la educación ha sido postergada tanto en materia de infraestructura como de salarios y condiciones laborales.
En ese marco, se refirió a la negociación salarial, iniciada el 3 de agosto, y señaló que la última propuesta oficial contempla una masa de 2.000 millones de pesos para distribuir entre unos 8.000 docentes. De acuerdo con su estimación, ello representaría un incremento cercano a los 60.000 pesos por trabajador. Para el referente de AMET, la discusión debe centrarse en la revisión de las cuentas públicas y en una mejor asignación de recursos. “Antes de pedir más impuestos o tarifas, el Gobierno tiene que hacer los deberes y revisar su propia estructura. Hay que priorizar la educación, tanto los salarios como la infraestructura”, concluyó.