Ushuaia 17 de agosto 2026.- La situación ambiental del relleno sanitario de Ushuaia volvió a quedar en el centro de la polémica a partir de un cruce entre el secretario de Políticas Ambientales, Culturales y Educativas del Municipio, David Ferreyra, y el concejal Vladimir Espeche, quien cuestionó los controles y reclamó información y fiscalización independiente sobre el predio y la cuenca del río Olivia.
El debate se originó a partir de advertencias sobre la presencia de plomo en la zona del río Olivia. Ferreyra salió a relativizar esas afirmaciones y sostuvo que se difundió información “sesgada” a partir de un análisis realizado en 2024.
Según explicó el funcionario municipal, aquel estudio detectó “algunos niveles de plomo superiores a lo normal” en muestras tomadas río arriba. Sin embargo, remarcó que el propio informe señala que, por tratarse de muestras obtenidas aguas arriba, no puede establecerse que esa contaminación tenga relación con el relleno sanitario.
Ferreyra puso como principal respaldo el análisis realizado en enero de 2026. Afirmó que ese informe determinó que “no existe ningún tipo de contaminación” en los sectores donde se tomaron muestras, incluyendo el canal de guarda del relleno, una cámara de líquidos lixiviados y distintos puntos del río Olivia.
“Queremos llevar tranquilidad a los vecinos y dejar en claro que no hay contaminación”, sostuvo el secretario municipal, quien consideró “exagerado” plantear una situación de contaminación sin documentación que la avale.
Además, explicó que Agrotécnica Fueguina, como concesionaria de la gestión del relleno sanitario, debe realizar anualmente los análisis de agua en distintos sectores del río y del predio. Según detalló, las mediciones son realizadas por el área de Ambiente de la Provincia, a través de la Subsecretaría de Recursos Hídricos.
Espeche cuestionó los controles
La respuesta de Ferreyra generó un nuevo planteo por parte del concejal Vladimir Espeche, quien sostuvo que la discusión no debe limitarse a la existencia o no de plomo, sino que debe abarcar el sistema de control ambiental del relleno sanitario.
“No se puede ser juez y parte en la crisis ambiental de Ushuaia”, afirmó Espeche, quien cuestionó que los controles puedan quedar vinculados a la empresa concesionaria del servicio.
El concejal sostuvo que los análisis y el monitoreo deben estar bajo responsabilidad y fiscalización de la Secretaría de Ambiente de la Provincia, al considerar que la empresa que opera el relleno “no puede controlarse a sí misma”.
Pero Espeche amplió sus cuestionamientos a otros aspectos del funcionamiento del predio. Entre ellos mencionó la utilización de áridos mezclados con aserrín para cubrir las celdas y advirtió sobre el riesgo que, a su entender, representa el material combustible en un espacio donde se generan gases como el metano.
También puso bajo la lupa la falta de una báscula operativa en el relleno. “Si la basura que ingresa no se pesa, ¿cómo sabemos cuántas toneladas se depositan diariamente o cuánto tiempo de vida útil le queda al relleno?”, planteó.
A esto sumó cuestionamientos por la demora en la apertura de una nueva celda y por la capacidad cada vez más limitada del sector actualmente utilizado.
El río Olivia, nuevamente en discusión
Respecto de la cuenca del Olivia, Espeche sostuvo que no alcanza con relativizar los resultados de un análisis puntual y afirmó que persisten situaciones que requieren intervención.
En ese sentido, mencionó problemas en el canal de guarda, un caño proveniente de la planta de asfalto que —según denunció— descarga hacia ese sector y la presencia de residuos dispersos en inmediaciones de la cuenca.
El concejal reclamó además que el Municipio responda los pedidos de informes pendientes, avance con la instalación de los freatímetros necesarios para monitorear las aguas subterráneas y garantice la intervención de las autoridades provinciales competentes.
Una discusión que va más allá del plomo
El cruce dejó planteadas dos posiciones diferentes. Desde el Municipio, Ferreyra sostiene que los análisis más recientes no detectaron contaminación ni vinculación entre el relleno sanitario y el río Olivia, y cuestiona que se utilicen resultados de 2024 para presentar como actual una situación que, según afirma, fue descartada por el estudio de enero de 2026.
Espeche, en cambio, reclama que el debate no se cierre con los resultados de un análisis y advierte sobre una serie de cuestiones vinculadas al funcionamiento del relleno, el control de los residuos, la infraestructura, el monitoreo de aguas subterráneas y la fiscalización ambiental.
Mientras el Municipio asegura estar trabajando sobre los pedidos de informes presentados por los concejales y manifiesta su disposición a brindar información, el concejal reclama controles independientes y respuestas concretas.
La controversia, de este modo, volvió a poner bajo la lupa el funcionamiento del relleno sanitario de Ushuaia y el estado de la cuenca del río Olivia, con un punto central todavía abierto: qué controles se realizan, quién los realiza y qué información completa está disponible para determinar el impacto ambiental del predio.

