Ushuaia 25 de junio 2026.- El titular del portal especializado Boca de Pozo, Moisés Solorza, cuestionó con dureza la implementación del traspaso de las áreas maduras de YPF en Tierra del Fuego y aseguró que el proceso significó la pérdida de 240 puestos de trabajo, además de advertir sobre presuntas deficiencias operativas y de seguridad en los yacimientos.
En declaraciones al programa El Cronista Urbano, Solorza rechazó las afirmaciones del Gobierno provincial respecto de que no existen despidos en el sector y sostuvo que “la única verdad es la realidad”.
“Hay cuestiones que son de opinión y hay cuestiones que son de información. La única verdad es la realidad. Y los documentos demuestran que quedaron 240 trabajadores en el camino”, afirmó.
“De 520 trabajadores pasaron a 260”
El referente petrolero recordó que, antes de la implementación del denominado Plan Andes, YPF mantenía una dotación de aproximadamente 520 trabajadores en las áreas que posteriormente fueron cedidas.
Según explicó, tras el acuerdo alcanzado entre el Gobierno provincial, Terra Ignis y las nuevas operadoras, las actas firmadas recientemente en el Ministerio de Trabajo establecen la incorporación de apenas 260 empleados.
“YPF tenía 520 personas trabajando. Hoy las actas dicen que se van a tomar solamente 260 trabajadores. Esa es la realidad.”
Para Solorza, la reducción representa el resultado directo de la negociación impulsada por el Ejecutivo provincial.
“La provincia aceptó las condiciones del Plan Andes y, a sola firma, quedaron afuera 240 puestos de trabajo.”
Críticas al Gobierno provincial
El titular de Boca de Pozo responsabilizó políticamente al gobernador Gustavo Melella por el proceso y cuestionó que el Ejecutivo priorizara, según su visión, los intereses empresariales por sobre la defensa del empleo.
“Si el propio gobernador decía que YPF podía sostener esa dotación porque tenía ‘bolsillos de payaso’, entonces la pregunta es por qué permitió que se fuera.”
También apuntó contra la ministra de Producción y Ambiente, Gabriela Castillo, al considerar que intenta minimizar el impacto de la reestructuración.
“El Gobierno tiene que justificar el desastre que está haciendo. Los documentos firmados en el Ministerio de Trabajo contradicen el discurso oficial.”
Alertó por la seguridad en los yacimientos
Más allá del conflicto laboral, Solorza manifestó su preocupación por las condiciones en las que actualmente se desarrollan las operaciones petroleras.
Aseguró que existen faltantes de transporte, comedores, protocolos y recursos operativos, lo que, según indicó, podría afectar tanto la seguridad de los trabajadores como el abastecimiento energético.
“Hoy no hay transporte de personal, no hay comedores, no están garantizados los protocolos ni los planes de contingencia que exige una industria de estas características.”
En ese sentido, sostuvo que la situación es especialmente delicada en la planta de San Sebastián, desde donde se procesa gran parte del gas que abastece a la provincia.
“Estamos hablando de instalaciones que trabajan con altas presiones y temperaturas. La pregunta es quién está controlando que todo funcione con los estándares mínimos de seguridad.”
Preocupación por el suministro de gas
Consultado sobre la posibilidad de que la crisis impacte en el abastecimiento durante el invierno, Solorza afirmó que la preocupación expresada por distintos referentes del sector “es genuina”.
Según indicó, la disminución del personal y las dificultades operativas incrementan los riesgos en una actividad estratégica para Tierra del Fuego.
“Hay una preocupación real entre los trabajadores. Lo que está en juego no es solamente el empleo, sino también la continuidad segura de la producción de gas y petróleo que abastece a toda la provincia.”
Finalmente, reclamó al Gobierno provincial concentrar sus esfuerzos en garantizar la continuidad de las operaciones, preservar los puestos de trabajo y generar condiciones para atraer nuevas inversiones, en lugar de sostener “un relato que no coincide con la realidad que vive el sector”.

