Ushuaia 12 de mayo 2026.- La empresa notificó su intención de abandonar las áreas Río Cullen, Las Violetas y Angostura, operadas junto a otras firmas mediante una unión transitoria de empresas (UTE). El pedido incluye la devolución de más de la mitad de las superficies concesionadas en dos de esos bloques.

Desde el Ministerio de Energía provincial aclararon que la reversión de áreas no es automática ni unilateral, y remarcaron que la UTE continúa siendo responsable de las concesiones hasta que finalice el procedimiento administrativo correspondiente.

La Provincia además cuestionó la falta de inversiones y advirtió sobre posibles riesgos ambientales vinculados a la operación de los yacimientos. En ese marco, exigió auditorías técnicas, controles sobre pasivos ambientales y tareas de mantenimiento antes de avanzar con cualquier devolución formal.

El conflicto refleja una problemática que comienza a repetirse en distintas provincias productoras: el abandono de yacimientos convencionales considerados poco rentables frente al crecimiento de proyectos más productivos, especialmente en Vaca Muerta.

En paralelo, Roch comenzó a expandirse en nuevas áreas petroleras de Santa Cruz, consideradas más atractivas desde el punto de vista productivo, lo que modificó el interés estratégico de la compañía sobre los bloques fueguinos.

Desde el Gobierno provincial interpretan que el retiro “no responde al agotamiento natural de los yacimientos sino a una estrategia de desinversión sostenida”. La situación genera preocupación por el impacto económico, laboral y ambiental que podría provocar el retiro de empresas privadas sin un esquema claro de continuidad operativa ni remediación ambiental.