Ushuaia 30 de abril 2026.- En medio del avance del proceso de reforma constitucional impulsado por el gobernador Gustavo Melella, el abogado Raúl Aciar lanzó duras críticas al contexto político y social en el que se pretende modificar la Carta Magna de Tierra del Fuego, al considerar que se trata de una iniciativa “inoportuna, imprudente y carente de consenso”.

En diálogo con el «Cronista Urbano», el letrado planteó que el escenario actual dista de ser el adecuado para avanzar en un proceso de estas características. “El ejercicio del poder constituyente requiere una situación de equilibrio y paz social, y claramente hoy no la hay”, sostuvo. En esa línea, describió el proceso como “totalmente excepcional, infrecuente y hasta desprolijo”, apuntando a la falta de diálogo entre los poderes del Estado.

Aciar remarcó que la discusión por la reforma nace “mal desde el origen”, en referencia a la sanción de la Ley 1529 a fines de 2023. “Fue tratada sobre tablas, sin debate previo, sin consenso y a las apuradas. Con ese punto de partida es muy difícil que el proceso tenga resultados serios”, afirmó.

El abogado también cuestionó errores formales en el decreto que convoca a la reforma y advirtió una lógica de “superficialidad” en el abordaje institucional. “Se está nadando en la superficie cuando habría que bucear en profundidad”, graficó.

Pero más allá de las objeciones jurídicas, Aciar puso el foco en el contexto social y económico. “La gente está preocupada por el costo de los fideos, no por la reforma de la Constitución”, señaló, al tiempo que enumeró conflictos abiertos en distintos sectores: paros docentes, reclamos salariales, crisis en el sistema de salud, problemas en la obra social y dificultades en las escuelas.

“Que todos los gremios estén en la calle significa que el Estado no está dando respuestas. Que falten insumos básicos en escuelas o que haya padres pidiendo elementos de limpieza es una postal de la situación actual”, agregó.

En ese marco, cuestionó además la decisión de avanzar con el proceso electoral para elegir convencionales constituyentes mientras se profundiza la crisis. “El propio decreto instruye a garantizar recursos para la reforma, pero no hay plata para cuestiones básicas. Eso también habla de una falta de sensibilidad”, advirtió.

Aciar también puso en duda la legitimidad social de la iniciativa, al citar encuestas recientes que reflejan un amplio rechazo ciudadano. “Si el 70% de la población no quiere la reforma, no hay representatividad para avanzar. Eso debería hacer reflexionar tanto al Ejecutivo como a la Legislatura”, sostuvo.En cuanto al plano institucional, explicó que el proceso aún podría ser modificado. “La Legislatura tiene facultades para derogar la ley que dio origen a la reforma. Y si eso ocurre, el proceso electoral podría verse afectado”, indicó. Incluso, planteó que, aun si se concreta la elección, la Convención Constituyente podría decidir no introducir cambios. “La Constitución es clara: la convención no está obligada a reformar si no lo considera conveniente”, explicó.

En ese sentido, advirtió sobre el riesgo de avanzar en un proceso costoso que podría terminar sin resultados concretos. “Se puede llegar a gastar una enorme cantidad de recursos públicos para que finalmente no se modifique nada”, señaló.

Por otra parte, el letrado deslizó sospechas sobre algunos de los artículos que se pretenden reformar, particularmente aquellos vinculados a la responsabilidad de los funcionarios. “No deja de llamar la atención que se busquen cambios en ese punto. Cabe preguntarse si no hay una intención de limitar responsabilidades”, planteó.

Finalmente, Aciar fue contundente al resumir su postura: “No es el momento. La prioridad debería ser resolver la crisis estructural que atraviesa la provincia. La reforma constitucional, en estas condiciones, está totalmente fuera de lugar”.

Y concluyó con una advertencia sobre el trasfondo político del conflicto: “Cuando la política no logra consensos, todo termina en la Justicia. Y eso no resuelve los problemas de fondo. Estamos ante una situación delicada que no debiera estar ocurriendo”.