Ushuaia 22 de abril 2026.- La titular de la Asociación Civil Reencontrándonos, Estela Lavenia, alertó sobre una situación “crítica y desesperante” que atraviesa la institución dedicada al tratamiento de consumos problemáticos en Tierra del Fuego, tras la decisión de la obra social provincial de no abonar prestaciones ya realizadas.
En diálogo con El Cronista Urbano, Lavenia confirmó que la entidad recibió una nota de crédito por la totalidad de lo facturado en marzo, lo que implica que no percibirán ningún pago por los servicios brindados durante ese período. “Una nota de crédito significa que te descuentan todo. Trabajamos todo el mes con pacientes internados y ahora nos dicen que no se va a pagar”, explicó.
La situación se originó luego de la baja del convenio con la obra social, pese a que —según indicó— la institución había continuado facturando dentro del sistema habilitado. “Nos permitieron facturar y después nos dijeron que estaba mal. Ahora directamente nos dieron de baja del sistema”, detalló.
El impacto económico es inmediato. Reencontrándonos arrastra además atrasos en los pagos desde diciembre, lo que vuelve “insostenible” el funcionamiento. “No se puede trabajar así. Estamos sosteniendo la institución sin ingresos y con la casa llena”, advirtió.
Actualmente, la organización cuenta con alrededor de 33 pacientes internados y cerca de 95 personas en tratamiento total, incluyendo modalidades ambulatorias y una sede en Río Grande. A esto se suma el impacto en las familias, que dependen del acompañamiento terapéutico.
Frente a este escenario, Lavenia confirmó que ya evalúan medidas drásticas. “Tenemos que empezar a pensar en reducción de personal. Es el inicio de un proceso de cierre si esto no se revierte”, señaló.
La dirigente también cuestionó la falta de respuestas del Estado provincial y el financiamiento insuficiente. “Hoy una internación cuesta más de 4 millones de pesos y los valores que se pagan están totalmente desactualizados. No se puede sostener un profesional ni la comida con estos montos”, remarcó.
Además, advirtió sobre el deterioro del sistema de atención en salud mental y adicciones. “Está completamente desfinanciado. Las obras sociales no pagan y el Estado no se hace cargo. Esto es abandono de personas”, afirmó.
Si bien aclaró que legalmente la institución no puede accionar directamente contra la obra social por la finalización del convenio, sostuvo que los afiliados sí podrían iniciar amparos. “Los pacientes quedan en una situación muy vulnerable. Muchos no tienen otra alternativa en la provincia”, explicó.
Finalmente, Lavenia puso el foco en las consecuencias sociales de un eventual cierre. “No es solo una institución: son personas en tratamiento, familias enteras y una red de contención que desaparece. Cuando esto pasa, no hay a dónde ir”, concluyó.
La situación encendió señales de alarma en el ámbito sanitario provincial, en un contexto donde crecen las demandas por salud mental y disminuyen los recursos para su atención.