Ushuaia 22 de abril 2026.- En medio del renovado debate por una eventual reforma de la Constitución en Tierra del Fuego, el abogado Raúl Aciar cuestionó con dureza la oportunidad del proceso y planteó una fuerte crítica al accionar de la dirigencia política, al señalar una desconexión creciente con las prioridades de la ciudadanía.
En diálogo con El Cronista Urbano, Aciar coincidió con los planteos realizados por la dirigente Liliana “Chispita” Fadul y sintetizó su mirada en una frase contundente: “La gente está preocupada por el precio de los fideos y la política está preocupada por la reforma de la Constitución”. Para el letrado, esa diferencia refleja “una distancia muy grande entre lo que vive la gente y lo que discute la política”.
El abogado sostuvo que el contexto económico actual es crítico y que debería ser la principal preocupación de los gobiernos. “La provincia viene pidiendo fondos para gastos corrientes en lo que va del año, lo cual es grave. No hay de dónde sacar recursos sin que eso termine impactando en la gente”, explicó, al tiempo que advirtió sobre el riesgo de mayor endeudamiento y presión impositiva.
En ese marco, consideró que impulsar una reforma constitucional en este escenario implica “hacer política para la propia política y no para la gente”. Además, fue más allá al calificar algunas decisiones como “actos de ocultamiento” y “de traición”, al entender que no responden a las expectativas de quienes eligieron a sus representantes.
Aciar también cuestionó la falta de representatividad en el proceso y remarcó la diferencia entre el poder constituido —que ejercen las autoridades actuales— y el poder constituyente, que reside en la ciudadanía. “Es muy probable que la gente no elija esto. Hay un fuerte descrédito en la política”, afirmó.
En relación a los contenidos en discusión, expresó preocupación por posibles modificaciones en artículos sensibles, como el que establece la intangibilidad de los fondos previsionales. “No se pueden descuidar los viejos, los enfermos o los niños. Si se avanza en esos cambios, hay que preguntarse para qué y a quién beneficia”, advirtió.
Asimismo, vinculó el debate actual con otras decisiones recientes del gobierno provincial, como la situación del puerto y el manejo de fondos públicos. “Se han conocido hechos que no fueron transparentados en su momento. Eso genera desconfianza y alimenta la sensación de que no se actúa en función del interés general”, señaló.
Para el abogado, la reforma constitucional carece hoy de legitimidad social y podría incluso fracasar por falta de participación. “Puede pasar que la gente no vote o que vote muy poca gente. Entonces los que participen no van a representar a la mayoría”, planteó.
En ese sentido, reclamó mayor responsabilidad a los legisladores y les pidió que definan públicamente su postura. “Tienen que explicar cuál es el interés de la gente en todo esto. Hoy parece una pérdida de tiempo y energía”, indicó.
Finalmente, Aciar insistió en que el momento no es el adecuado para avanzar con una reforma de estas características. “Es como gastar plata que no tenemos en cosas que no necesitamos. Primero hay que ordenar la situación y atender las demandas reales de la población”, concluyó.
El debate continúa abierto de cara a las definiciones previstas para las próximas semanas, mientras crecen las voces críticas que ponen en duda tanto la oportunidad como los objetivos de la reforma impulsada.