Ushuaia 30 de marzo 2026.- Un reciente informe de la consultora Neodelfos volvió a encender señales de alerta en el escenario político fueguino al evidenciar la falta de respaldo social al proyecto de reforma constitucional impulsado por el gobierno provincial.
El relevamiento muestra con claridad que la iniciativa no logra posicionarse como una prioridad para la ciudadanía. Por el contrario, más del 60% de los fueguinos se manifiesta en contra de avanzar con la reforma, en un contexto marcado por preocupaciones más urgentes como la situación económica, el empleo, la salud y los servicios básicos.
Según el estudio, el principal problema no radica únicamente en el rechazo, sino en la desconexión entre la agenda política y las demandas sociales. La insistencia del Ejecutivo en impulsar la reforma es percibida por amplios sectores como una decisión alejada de las necesidades cotidianas de la población.
El informe también advierte que este desfasaje se da en un escenario complejo, atravesado por la crisis energética, las dificultades en el sistema de salud y la pérdida del poder adquisitivo, factores que contribuyen a una creciente valoración negativa de la gestión provincial.
En esa línea, los datos reflejan que más del 70% de los fueguinos mantiene una imagen crítica del gobierno, lo que incrementa el costo político de avanzar con una reforma sin consenso social.
Si bien el proceso institucional continúa y podría avanzar hacia la convocatoria de convencionales en 2026, el desafío central para el oficialismo no parece ser jurídico, sino político: reconstruir legitimidad en una sociedad que hoy no percibe la reforma como una necesidad.
El informe de Neodelfos deja una conclusión contundente: en la agenda de los fueguinos, la prioridad no pasa por modificar la Constitución, sino por resolver los problemas concretos que afectan la vida diaria.