Ushuaia 11 de marzo 2026.- El intendente de Martín Perez defendió el rol del sistema de salud municipal y cuestionó con dureza la situación de la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF), al tiempo que confirmó la firma de un acuerdo para regularizar aportes patronales adeudados por el Municipio de Río Grande.

En declaraciones a Radio Provincia, el jefe comunal señaló que el sistema de salud municipal representa una inversión cercana a los 10 mil millones de pesos anuales y remarcó que una parte importante de las prestaciones se destina a afiliados de OSEF. Según detalló, durante el último año se realizaron más de 272 mil atenciones en los centros de salud municipales y cerca del 30% correspondieron a afiliados de OSEF.

Perez sostuvo que el Municipio decidió sostener y fortalecer el sistema sanitario local pese al complejo contexto económico. “Podríamos habernos corrido de este tema y dejar que lo resuelva el sector privado, pero tomamos la decisión de seguir invirtiendo”, afirmó, al destacar que la política municipal busca garantizar el acceso a la salud para todos los vecinos.

En ese marco, confirmó que se firmó un acuerdo con la obra social para establecer un cronograma de pagos que permita regularizar el atraso en las contribuciones patronales. El intendente aclaró que los aportes personales de los trabajadores municipales se encuentran al día y aseguró que el objetivo es cancelar la deuda lo antes posible.

No obstante, el jefe comunal cuestionó que todavía no se haya logrado firmar un convenio prestacional con la obra social provincial, algo que —según explicó— permitiría fortalecer el sistema sanitario municipal y reconocer económicamente la atención que reciben miles de afiliados de OSEF en los centros de salud de la ciudad.

Perez también rechazó las críticas que apuntan al Municipio por la crisis de la obra social y denunció una “operación política” para responsabilizar a Río Grande por la situación. En ese sentido, afirmó que el problema de OSEF responde a “seis años de destrucción y despilfarro” y sostuvo que la mayor parte de la deuda de la institución corresponde a organismos del Estado provincial.

El intendente planteó además la necesidad de realizar una auditoría profunda para determinar qué ocurrió en la obra social durante los últimos años y cómo se realizaron los acuerdos prestacionales y las compras. “La situación es grave y alarmante y la gente la está padeciendo”, sostuvo.

Finalmente, advirtió sobre el difícil escenario social y económico que atraviesa la ciudad. Según indicó, más de 10 mil vecinos perdieron su empleo en los últimos dos años y la demanda laboral refleja la magnitud de la crisis: una reciente convocatoria para cubrir diez puestos de chofer en el transporte público recibió más de 2.500 currículums en apenas 24 horas.

En ese contexto, Perez insistió en que la provincia atraviesa “una curva descendente de decadencia y desorden”, y llamó a abrir una discusión profunda sobre el modelo de desarrollo, el rol del Estado y la generación de empleo para revertir la situación.