Ushuaia 23 de agosto 2025.- En el marco del retiro de YPF de varias áreas convencionales para concentrar su actividad en Vaca Muerta, el ingeniero en petróleo Oscar Suárez realizó una dura crítica al manejo histórico de los hidrocarburos en Tierra del Fuego y expresó serias dudas sobre la capacidad operativa y financiera de la provincia.

En diálogo con FM Master’s, Suárez sostuvo que “el hidrocarburo se tiene que manejar de una manera profesional” y reclamó que las decisiones estratégicas estén en manos de técnicos con conocimiento del sector. Cuestionó que la información oficial sobre la transición energética sea “muy escueta y vaga” y calificó como “una muestra de debilidad” que la provincia firme convenios con empresas como Total para pedir asesoramiento. “Es como si Rentas le viniera a preguntar a los contribuyentes si están de acuerdo con los impuestos”, comparó.

Sobre la capacidad de la provincia para asumir la explotación de áreas, fue tajante:

“¿Cómo va a bancar la provincia si el día de mañana toma el área y tiene que hacer un pooling? ¿Con qué capital va a afrontar eso?”.

También alertó sobre la merma en la producción de hidrocarburos. Recordó que en 2007 y 2008 la provincia producía 1.500 m³ diarios de petróleo y 10.000 m³ de gas, mientras que hoy la producción de petróleo se redujo a un tercio y el gas no supera los 4 millones de m³ diarios, cuando en temporada alta deberían ser al menos 10 millones.

En cuanto al conflicto judicial con la petroquímica y el denominado Convenio Chino, celebró la posibilidad de avanzar, pero puso en duda la disponibilidad del recurso:

“Ojalá se hiciera, pero la pregunta es: ¿con qué gas?”.

Suárez detalló que, según datos de la Secretaría de Energía de la Nación, el gasoducto San Martín muestra que la empresa que explota fuera de las 12 millas (proyecto Fénix más Karina) inyecta 20 millones de m³ diarios, mientras que la provincia solo 4 millones. “Entonces, me pregunto qué gas le vamos a dar a los chinos”, advirtió.

El ingeniero cerró la entrevista enfatizando que la toma de decisiones en materia hidrocarburífera debe quedar en manos de profesionales con experiencia y no limitarse a criterios políticos.