Ushuaia 05 de mayo 2025.- El crecimiento internacional de Mirgor es innegable, pero su raíz sigue firme en Tierra del Fuego, provincia a la que su CEO, José Luis Alonso, defendió enfáticamente frente a cuestionamientos nacionales. “El régimen fueguino ha sido criticado de forma extremadamente desproporcionada y con una falta de información tremenda. Las empresas que operan allí tienen capacidades industriales de nivel mundial”, aseguró.

En 2024, la facturación externa de Mirgor alcanzó los US$400,37 millones y se proyecta que ese número podría duplicarse a US$1.000 millones en los próximos cinco años. En comparación, en 2022 la empresa no facturaba ni un dólar en el extranjero. Estos datos se desprenden del balance anual presentado ante la Comisión Nacional de Valores por Mirgor Internacional, sociedad con sede en Uruguay que concentra sus operaciones globales.

En total, el Grupo Mirgor —que produce en Tierra del Fuego y tiene operaciones en el exterior— vendió US$1.812 millones en 2024. A pesar de una contracción significativa en algunos sectores tras el cambio de gobierno, la compañía logró revertir una fuerte pérdida contable del 2023 (ARS$353.363 millones) y cerrar el año siguiente con una ganancia de ARS$190.642 millones, equivalente al 11,02% sobre ingresos.

Sin embargo, la coyuntura macroeconómica no estuvo exenta de desafíos para la industria fueguina. La producción de celulares en 2024 cayó un 56% interanual (2,02 millones de unidades), y la fabricación de televisores descendió un 46%. Alonso atribuyó esta caída no solo al cambio político y económico, sino también al contrabando desde países vecinos: “El 35% de los celulares que se venden legalmente en Argentina ingresaron ilegalmente al país”, denunció.

Al ser consultado sobre el alto precio de los productos electrónicos en el mercado argentino, Alonso fue claro: “La diferencia entre lo que cuesta fabricar un celular en Tierra del Fuego y el precio en góndola está dada por los impuestos nacionales, provinciales y municipales”. Según explicó, un Samsung S25 fabricado en la provincia se vende a entre US$980 y US$1050, una cifra competitiva frente a los US$800 que cuesta en EE.UU. Pero llega al consumidor local a casi US$1.800.

Alonso también destacó que, en términos fiscales, “lo que Tierra del Fuego le cuesta a la Argentina es una cuarta parte de lo que dice la opinión pública”. Subrayó que el régimen fueguino es comparable a modelos exitosos de promoción industrial, como el mexicano o el paraguayo, y llamó a que el país tome nota: “Argentina tiene que ir al formato de Tierra del Fuego: menos impuestos, más competitividad y más manufactura”.

La relación con el actual gobierno fue otro punto que abordó. “El diálogo con Javier Milei ha sido fluido y transparente. Hasta ahora, todo lo que prometió respecto a la provincia se ha cumplido”, afirmó. Incluso reconoció que el entonces candidato había estudiado en profundidad el régimen fueguino y planteó que Argentina debería replicarlo como modelo.

Mirgor confía en que el rumbo económico trazado por la actual administración —salida del cepo, acuerdo con el FMI, reformas previsional y tributaria— contribuirá a estabilizar el país y dar mayor competitividad a la industria. En ese contexto, Tierra del Fuego se mantiene como un actor clave: no solo por su capacidad productiva, sino también como símbolo de una estrategia de desarrollo que, pese a las críticas, sigue generando empleo y exportaciones.

Fuente: Bloomberg Línea