Ushuaia 14 de abril 2025.- Elvia Agüero, trabajadora de la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF), lanzó duras críticas a la administración provincial por la profunda crisis que atraviesa la institución. Denunció que “la obra social fue destrozada estructural y económicamente” y responsabilizó directamente a los funcionarios designados por el Ejecutivo.

“Esto no es nuevo, esto viene pasando hace cinco años. Monopolizaron la salud y quebraron la obra social”, afirmó Agüero. En ese sentido, apuntó contra la gestión actual y recordó que “antes teníamos una óptica propia, odontólogos, un servicio real para los afiliados. Hoy no tenemos prestadores”.

Durante una reunión legislativa reciente, la trabajadora relató que la legisladora Miriam Martínez “nos escuchó, nos dijo que el proyecto de ampliar el directorio era inviable por los gastos, y terminó diciendo que no sabemos administrar la obra social”. Frente a esa afirmación, Agüero respondió con firmeza: “Usted hace 11 años que administra la obra social, y mire cómo estamos”.

Agüero también advirtió sobre el avance de políticas de emergencia como salida para la crisis: “Parece que ese es el camino. Ya hay emergencia en educación, en energía, en vivienda. Y nada se soluciona. ¿Qué va a cambiar en OSEF si siguen así?”.

Uno de los puntos más sensibles de la entrevista fue la situación de la farmacia de OSEF. Agüero reveló que la farmacéutica presentó la renuncia y, pese a su voluntad de continuar, las autoridades no la aceptaron. “Intentamos hacer milagros con los recursos. Tenemos un presupuesto de 10 mil millones para dos farmacias, mientras que una empresa privada como FATAF maneja 25 mil millones”.

Denunció también sobreprecios alarmantes en las compras de medicamentos: “OSEF pagó 31 millones de pesos por dos cajas de medicación oncológica que nosotros podíamos comprar a 200 mil pesos. Con ese dinero, podríamos haber adquirido 320 cajas”.

Por último, apuntó contra los funcionarios que manejan la obra social desde Buenos Aires, “designados por la presidenta de OSEF, que nadie conoce y no están presentes”. Y cerró con una reflexión contundente: