Ushuaia 10 de octubre 2024.- Nidia Benítez, representante del Sindicato de Docentes Universitarios, de la UNTDF, ofreció declaraciones contundentes sobre la situación crítica que atraviesa la institución tras el reciente veto presidencial al financiamiento de las universidades. Benítez explicó que, tras conocerse la decisión, su sindicato rápidamente se declaró en estado de alerta, convocando a una reunión conjunta con otros sindicatos y agrupaciones estudiantiles para definir los pasos a seguir.

“Era una definición que más o menos esperábamos, dada la información que circulaba”, comentó Benítez. “Nos organizamos rápidamente, no solo docentes, sino también no docentes, estudiantes y graduados. Fue una discusión extensa en la que decidimos no proceder aún con una toma de la universidad, pero consideramos que era necesario explorar otras medidas previas”. Benítez destacó la importancia de trabajar en conjunto y buscar consensos ante esta crisis, señalando que el veto no marca el fin del conflicto, ya que el debate sobre el presupuesto 2025 será clave en las próximas semanas.

En cuanto al impacto de este recorte, la dirigente sindical señaló que la comunidad universitaria enfrenta graves desafíos: “Lo que estamos viendo es que las designaciones docentes están frenadas por falta de presupuesto, afectando directamente la calidad de la educación”. Benítez también enfatizó que la matrícula universitaria crece cada año, lo que aumenta la presión sobre la infraestructura y los recursos limitados de la universidad. “Nos encontramos dando clases con comisiones sobrepobladas, lo que no es lo ideal”, agregó.

La secretaria de SDU, también criticó la falta de concienciación dentro de la misma comunidad universitaria sobre las consecuencias de este recorte. “Hay una cierta apatía. Me parece que aún falta concientización sobre las implicancias de todo lo que está pasando. Esto afecta no solo a la universidad, sino a la sociedad en general”, afirmó.

Uno de los principales desafíos, según Benítez, es mejorar la comunicación interna y externa para hacer más visible el impacto de las políticas actuales en las universidades. “Nos hace falta comunicar mejor el daño que estos recortes están causando, no solo en los salarios y las condiciones laborales, sino también en la formación de los estudiantes”, concluyó.

En cuanto a la cuestión de los fondos universitarios, Benítez aclaró que existe una confusión sobre el uso de un remanente de mil setecientos millones de pesos que la universidad tiene en su haber, aclarando que este dinero proviene de un contrato con el banco y está destinado a proyectos específicos, como la construcción de una residencia estudiantil, y no puede ser utilizado para gastos corrientes o de funcionamiento.

Finalmente, Benítez hizo un llamado a la unidad y la lucha conjunta para enfrentar este difícil momento, reiterando que la UNTDF, al igual que otras universidades del país, atraviesa una crisis que amenaza la educación pública y los derechos de los trabajadores del sector.